Aparato Reproductor

 

Aparatos reproductores 

Los órganos que componen el aparato reproductor masculino son los testículos, un sistema de conductos (que incluye el epidídimo, el conducto deferente, los conductos eyaculadores y la uretra), glándulas sexuales accesorias (las vesículas seminales, la próstata y las glándulas bulbouretrales) y varias estructuras de sostén, como el escroto y el pene. 
Los órganos del aparato reproductor femenino incluye los ovarios (gónadas femeninas), las trompas uterinas (de Falopio) u oviductos, el útero, la vagina y los genitales externos, llamados en conjunto vulva. Las glándulas mamarias se consideran tanto parte del sistema tegumentario como del aparato reproductor femenino.

Desarrollo y organogesis de los aparatos reproductores 

Las gónadas se desarrollan a partir de las crestas gonadales, que se originan por el crecimiento del mesodermo intermedio. Durante la quinta semana del desarrollo, las crestas gonadales aparecen como abultamientos ubicados en sentido medial, respecto del mesonefros (riñón intermedio). Adyacentes a las crestas gonadales, se encuentran los conductos mesonéfricos o de Wolf, que se convierten en estructuras del aparato reproductor masculino. Un segundo par de conductos, los conductos paramesonéfricos o de Müller, se desarrollan en sentido lateral a los conductos mesonéfricos y, finalmente, se convierten en estructuras del aparato reproductor femenino. Ambos conductos se vacían en el seno urogenital. Un embrión temprano tiene el potencial para seguir el patrón de desarrollo tanto masculino como femenino debido a que tiene los dos conjuntos de conductos y gónadas primitivas, que pueden originar tanto a testículos como a ovarios.


Las células de un embrión masculino tienen un cromosoma X y un cromosoma Y. El patrón de desarrollo masculino es iniciado por un gen “principal”, ubicado en el cromosoma Y llamado SRY, nombre que proviene del inglés y significa “región determinante del sexo del cromosoma Y”. Cuando el gen SRY se expresa durante el desarrollo, su producto proteico genera la diferenciación de las células de Sertoli primitivas en los testículos durante la séptima semana. Las células de Sertoli en desarrollo secretan una hormona llamada sustancia antimülleriana (SAM), que produce la apoptosis de las células de los conductos paramesonéfricos (de Müller). De esta forma, esas células no contribuyen con ninguna estructura funcional del aparato reproductor masculino. Estimuladas por la gonadotrofina coriónica humana (hCG), las primitivas células de Leydig en los testículos comienzan a secretar el andrógeno testosterona durante la octava semana. La testosterona estimula el desarrollo de los conductos mesonéfricos de cada lado y se forman el epidídimo, el conducto deferente, el conducto eyaculador y las vesículas seminales. Los testículos se conectan con los conductos mesonéfricos, a través de una serie de túbulos, que finalmente se transformarán en los túbulos seminíferos. La próstata y las glándulas bulbouretrales derivan de brotes endodérmicos de la uretra.

Las células de un embrión femenino tienen dos cromosomas X y ningún cromosoma Y. Como no hay SRY, las gónadas se desarrollan para formar ovarios y como no se produce SAM, los conductos paramesonéfricos continúan su evolución. Los extremos distales de dichos conductos se fusionan para formar el útero y la vagina; los extremos proximales sin fusionar se transforman en las trompas uterinas (de Falopio). Los conductos mesonéfricos degeneran sin contribuir a ninguna estructura funcional del aparato reproductor femenino, debido a la ausencia de testosterona. Las glándulas vestibulares mayores y menores se desarrollan a partir de brotes endodérmicos del vestíbulo.
Los genitales externos, tanto del embrión masculino como femenino, también permanecen indiferenciados hasta alrededor de la octava semana. Antes de la diferenciación, todos los embriones presentan las siguientes estructuras externas:
  • Pliegues uretrales (urogenitales). Estructuras pares que se desarro- llan a partir del mesodermo en la región cloacal.
  • Surco uretral. Hendidura entre los pliegues uretrales, que se abre dentro del seno urogenital.
  • Tubérculo genital. Elevación redondeada, ubicada por delante de los pliegues uretrales.
  • Dilataciones labioescrotales. Estructuras pares, sobreelevadas, ubicadas a los lados de los pliegues uretrales.

      

           

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